Mejillones Gigantes en Escabeche XXL · Ría de Santoña
9,70 €
Mejillones gigantes en escabeche de calibre XXL: solo 10-14 piezas en la lata, cada una de un bocado. La escala del sector llama gigante a todo lo que pasa de 9 gramos por pieza; estos rondan los 10-14 g. Nada que ver con los mejillones pequeños y numerosos de la conserva de supermercado.
Carne firme que se resiste al morder, con la acidez viva del vinagre de vino y un escabeche que realza el marisco en vez de taparlo. Se abren y se sirven: el aperitivo más rápido y más agradecido que puedes tener en la despensa. Lata de 266 g, 144 g escurridos. Descúbrelos con el resto de nuestras conservas gourmet del mar.
Información Sobre Este Producto
Si buscas los mejores mejillones en escabeche para una mesa que impresione, el criterio es siempre el mismo: el calibre. Estos son mejillones gigantes de 10-14 piezas, es decir, mejillones de bocado, muy por encima de los 25 o 40 ejemplares diminutos que trae una lata corriente. Los elabora Conservas Ría de Santoña en Santoña (Cantabria), uno de los puertos conserveros con más historia del Cantábrico, manteniendo el método de siempre: cocción, colocación a mano pieza por pieza en la lata y cubierta con el escabeche.
Conviene saber que gigante no es una palabra suelta: en conserva es una categoría de calibre con números detrás. La clasificación que maneja el sector va de pequeño (por debajo de 5,5 g por pieza) a mediano (más de 5,5), grande (más de 7,5) y gigante, a partir de 9 gramos por pieza. Esta lata trae 144 gramos escurridos repartidos en 10-14 mejillones: entre diez y catorce gramos cada uno, por encima del umbral y sin depender de la palabra que ponga el envase. Los mejillones grandes no se consiguen seleccionando de una captura normal, hay que partir de materia prima de gran tamaño desde el origen, y por eso las latas de mejillones gigantes se consideran conserva de gama alta.
La diferencia se nota en el primer bocado. Un mejillón pequeño se deshace en la boca y desaparece; un mejillón XXL ofrece resistencia, se mastica y llena. El escabeche es el clásico del Cantábrico: vinagre de vino, aceite, sal y especias, con su hoja de laurel dentro de la lata. Es un método de conservación con siglos a sus espaldas, porque la acidez del vinagre preserva el marisco y de paso le da ese perfil ácido y especiado que define el aperitivo español de toda la vida. Contiene moluscos y sulfitos; consulta siempre la etiqueta del envase para el detalle completo de ingredientes y alérgenos.
Al abrir la lata impacta el tamaño y el color anaranjado, brillante y limpio. La textura es firme y jugosa: al morder ofrecen resistencia, no se deshacen como los de calibre pequeño. En boca entra primero la acidez del vinagre, después el fondo especiado del escabeche, y cierra con la dulzura natural del mejillón, dejando un retrogusto limpio que pide otro. Se sirven a temperatura ambiente o ligeramente frescos —cinco minutos en hielo bastan—, sobre una tosta de pan de masa madre, con patatas fritas de bolsa como manda la tradición, o directamente en su lata.
Más allá del aperitivo, los mejillones en escabeche son la base de media cocina de aprovechamiento española: paté para untar, ensaladilla, huevos rellenos, una ensalada de pasta o unos garbanzos. Con este calibre dan mucho más juego, porque cada pieza se puede partir. Nutricionalmente el mejillón es de los alimentos con mejor relación entre proteína y calorías del mar, con hierro, yodo y vitamina B12. Maridan con blancos de acidez viva —Albariño de Rías Baixas, txakoli o Verdejo—, con cerveza rubia bien fría y con vermú. La lata cerrada se guarda en un sitio fresco y seco. En tabla, acompáñalos de otras conservas del mar como ventresca o melva, y de unas aceitunas y encurtidos para limpiar el paladar.
Preguntas Frecuentes
Los mejillones en conserva se clasifican por calibre, es decir, por lo que pesa cada pieza: pequeño por debajo de 5,5 gramos, mediano por encima de 5,5, grande por encima de 7,5 y gigante a partir de 9 gramos por unidad. En la lata eso se traduce en el número de piezas: cuantas menos vengan, mayores son. Estos mejillones gigantes traen 10-14 piezas para 144 gramos escurridos, así que cada una ronda los diez a catorce gramos.
Los mejores mejillones en escabeche se distinguen sobre todo por el calibre y por el escabeche. En calibre, cuantas menos piezas por lata, mejor: estos mejillones gigantes traen 10-14 unidades, frente a las 25 o 40 de una conserva corriente. Y un escabeche a base de vinagre de vino, aceite y especias, con su laurel, conserva el marisco y lo realza en vez de taparlo. Si buscas mejillones grandes para quedar bien, ese es el criterio.
Los mejillones en escabeche son uno de los aperitivos en conserva más completos que existen: el mejillón es rico en proteína de alto valor biológico, hierro, yodo, selenio, omega-3 y vitamina B12. Rondan las 200 kcal por cada 100 gramos y buena parte viene del aceite del escabeche, no del marisco, así que como aperitivo compartido no engordan más que otras opciones: sacian mucho más que unas patatas fritas con las mismas calorías. Lo único a vigilar es la sal, presente en cualquier conserva. Para el dato exacto, consulta la información nutricional del envase.
Los mejillones en escabeche están cocinados y esterilizados dentro de la lata, así que no presentan el riesgo asociado al marisco crudo o poco hecho y suelen considerarse seguros durante el embarazo. Aportan además hierro, proteína y vitamina B12, nutrientes de interés en esa etapa. Lo único que conviene vigilar es la sal, como en cualquier conserva.
Los mejillones en escabeche se comen tal cual, bien fríos y directos de la lata, que es como más lucen. Pero también son la base de recetas clásicas: paté para untar, triturándolos con un poco de su escabeche y queso crema; ensaladilla; huevos rellenos; ensalada de pasta o unos garbanzos aliñados. Con mejillones gigantes como estos cunde más, porque cada pieza se puede partir en dos.
Los mejillones en escabeche se guardan en un lugar fresco y seco hasta abrir la lata. Una vez abierta, conviene pasar el contenido a un recipiente de cristal hermético con su propio escabeche, refrigerarlo y consumirlo en dos o tres días. Nunca dejarlos dentro de la lata abierta en la nevera: el metal en contacto con el aire altera el sabor.
| Marca | Ría de Santoña |
|---|---|
| Tipo de Conserva | Mejillones (Mytilus chilensis) |
| Calibre | Gigantes 10-14 piezas aprox |
| Método | Escabeche |
| Formato | Pandereta |
| Alérgenos | Moluscos, Sulfitos |












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