Cerdo blanco llevado a su máxima expresión
Aquí no hay raza ibérica, y no lo escondemos: el jamón serrano gran reserva y el Duroc son cerdo blanco, pero seleccionado y curado con la misma paciencia. Piezas con más de 18 meses de bodega, sal justa y secado natural. El resultado es un jamón de sabor profundo, menos untuoso que el ibérico pero muy agradecido, y a un precio que no tiene rival.


