Información Sobre Este Producto
Este cabecero de cebo ibérico se elabora en Guijuelo (Salamanca) por Julián Martín, empresa familiar con más de 90 años de historia y 3 generaciones dedicadas en exclusiva a la charcutería ibérica desde 1933. El cabecero se extrae de la zona más cercana al cuello del cerdo, junto al espinazo, lo que le otorga una mayor infiltración de grasa que la caña de lomo. Procede de cerdos 50–75% raza ibérica alimentados con piensos naturales de cereales y leguminosas. La pieza se adoba con pimentón de Jaraíz de la Vera, sal, especias y dextrosa, se embute en tripa natural y se cura durante 3 meses en bodegas naturales donde el viento frío de las Sierras de Francia y de Béjar moldea su perfil aromático. Contiene alérgenos: LACTOSA, SOJA y proteínas de LECHE.
En boca, el cabecero ibérico de cebo sorprende por su textura más untuosa y jugosa en comparación con el lomo: el mayor veteado de grasa infiltrada entre las fibras crea un bocado fundente y de sabor intenso con retrogusto persistente a pimentón. Se sirve cortado en lonchas finas a temperatura ambiente (sacar de la nevera 20 minutos antes) y marida a la perfección con un tinto joven de Ribera del Duero o un Fino de Jerez en copa. Para una tabla gourmet redonda, combínalo con nuestro chorizo ibérico cular de Guijuelo o con un salchichón ibérico de cebo de la misma bodega.
Preguntas Frecuentes
El cabecero de cebo ibérico se extrae de la zona del cuello del cerdo, junto al espinazo, mientras que el lomo proviene de la parte superior del lomo. Al tener mayor contenido de grasa infiltrada, el cabecero ofrece una textura más jugosa y untuosa, con un sabor más intenso. Ambos pasan por el mismo proceso de adobo y curación, pero el cabecero resulta más sabroso para quien prefiere embutidos con más cuerpo.
El cabecero de cebo ibérico Julián Martín se cura durante 3 meses en bodegas naturales de Guijuelo (Salamanca). Las bodegas reciben el viento frío y seco de las Sierras de Francia y de Béjar, que favorece la maduración lenta y el desarrollo de aromas propios de la charcutería tradicional de Guijuelo.
Conservar el cabecero ibérico en lugar fresco y seco, protegido de la luz. Una vez abierto, envolver el corte en papel film o film de cocina y refrigerar entre 0 y 5 °C. Para servir, sacar la pieza de la nevera 20 minutos antes de consumir. Cortar en lonchas finas con cuchillo jamonero. Consumir preferentemente antes de 18 meses si no se ha abierto.
Sí contiene alérgenos de declaración obligatoria: LACTOSA, proteína de SOJA y proteínas de LECHE, presentes en el adobo. No está certificado libre de gluten. Ingredientes completos: magro de cerdo ibérico, sal, pimentón de Jaraíz de la Vera, especias, dextrosa, LACTOSA, dextrina, proteína de SOJA, proteínas de LECHE, antioxidantes (E-301, E-300) y conservadores (E-252, E-250).

















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